viernes, 27 de julio de 2012

Revelación noctámbula

Un vaso. Un vaso ancho lleno de agua encima de la mesa.
Solo un vaso delante de mí. Me inclino sobre él y mi reflejo me devuelve la mirada.
Un reflejo sin complejos, sin modestia, sin culpa. Un buen reflejo.
Antes no me reconocería en un reflejo tan grandioso. Antes. 
Ahora todo es distinto. 

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