Sucede que a veces te paras a mirar detenidamente y descubres varios pares de ojos que no te quitan la vista de encima. Te sorprendes y te preguntas cuánto tiempo llevan tan encima de ti, y tú sin darte cuenta paseando por las calles y echándote a los perros que no te quieren ni comer.
Ahora es difícil decidirse a escoger la mejor de las miradas, sobre todo cuando el cuerpo no responde. Siempre llega tarde a decidirse y siempre elige solo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario